Llegó el 20 de agosto y la incertidumbre reina entre más de 200 trabajadores contratados de la Municipalidad de Paraná, quienes continúan sin percibir sus haberes correspondientes al mes de julio. La situación ha llegado a un punto crítico para estos monotributistas, quienes, en un esfuerzo por mantener sus puestos, pagan el colectivo de su propio bolsillo diariamente para ir a trabajar y dar el presente. Sin embargo, no pueden cobrar sus sueldos porque desde el municipio no se les han proporcionado los montos necesarios para facturar.
La única respuesta oficial recibida hasta el momento indica que el trámite administrativo se encuentra paralizado por la falta de la firma de la intendenta Rosario Romero. Mientras los expedientes permanecen retenidos en los despachos, la realidad económica de estos trabajadores y sus familias se agrava día a día. Los alquileres se vencen, las facturas de servicios acumulan intereses por pago fuera de término, y garantizar la comida diaria se ha convertido en un malabarismo constante. La comunidad laboral de Paraná espera una pronta solución a este conflicto que afecta directamente el sustento de cientos de hogares.
