Claves
- El planteo surge en un momento particularmente complejo para el sector.
- Es una locura”, manifestó Lederhos al referirse al impacto que tienen estos nuevos costos sobre la estructura económica de las empresas.
- El empresario explicó que la situación se vuelve todavía más difícil si se tiene en cuenta el escenario que atraviesa actualmente la construcción.
El empresario diamantino Oscar Lederhos se mostró preocupado por los nuevos costos, tasas y multas para la actividad de extracción y transporte de áridos. El empresario Oscar Lederhos cuestionó los nuevos costos sobre la extracción de áridos.
El empresario diamantino Oscar Lederhos expresó su preocupación por los nuevos costos, tasas y multas que alcanzaron a la actividad de extracción y transporte de áridos, y advirtió que la situación puede generar un fuerte impacto sobre las pequeñas y medianas empresas que desarrollan esta actividad en la región. El planteo surge en un momento particularmente complejo para el sector.
Según explicó Lederhos, las empresas vinculadas a la extracción y comercialización de áridos ya deben afrontar una importante cantidad de impuestos, tasas y gastos operativos, a los que ahora se sumarían nuevos cargos que elevan considerablemente el costo de trabajar.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación es el importe que, de acuerdo con lo señalado por el empresario, alcanzaría los $120.000 por cada equipo de áridos, además de otros valores que se aplicarían en función de las toneladas o los metros cúbicos transportados, señala Blanca Ciudad. “Se paga impuesto por todo. Es una locura”, manifestó Lederhos al referirse al impacto que tienen estos nuevos costos sobre la estructura económica de las empresas.
El empresario explicó que la situación se vuelve todavía más difícil si se tiene en cuenta el escenario que atraviesa actualmente la construcción. En ese sentido, sostuvo que la actividad registró una caída cercana al 60%, lo que provocó una disminución significativa en la demanda y repercutió directamente en las empresas que forman parte de la cadena vinculada a la construcción.
La extracción, carga y transporte de áridos constituye una actividad estrechamente relacionada con el movimiento de la obra pública, la construcción privada y distintos emprendimientos productivos. Por ese motivo, una reducción en la actividad de la construcción tiene consecuencias directas sobre las canteras, los transportistas y los trabajadores que dependen de este sector.
A pesar del panorama adverso, Lederhos destacó que en los últimos tiempos comenzaron a aparecer señales que podrían representar una oportunidad para la actividad en Diamante. Según explicó, actualmente una empresa radicada en la ciudad se encuentra trabajando con arena destinada a Vaca Muerta, uno de los principales polos de actividad energética del país. La demanda vinculada a la formación neuquina representa una posibilidad concreta para generar nuevos movimientos comerciales y productivos en la región.
Para el empresario, esta situación podría convertirse en un impulso para un sector que viene atravesando un período de fuerte contracción. La posibilidad de colocar arena en un mercado de gran demanda permitiría recuperar parte de la actividad y generar nuevos puestos de trabajo, tanto en forma directa como indirecta.
Sin embargo, Lederhos cuestionó que justamente cuando comienzan a aparecer nuevas oportunidades para el sector se incorporen mayores costos que, según su mirada, dificultan el funcionamiento de las pequeñas y medianas empresas. “Una vez que se reactivó, en vez de a las pymes apoyarnos, un impuesto más”, expresó el empresario. Lederhos puso el foco en la acumulación de obligaciones que deben afrontar las empresas.
A los costos propios de la actividad se suman combustible, mantenimiento de camiones y maquinaria, seguros, salarios, repuestos, cargas tributarias y otros gastos necesarios para mantener los equipos en funcionamiento. En ese contexto, la incorporación de nuevos cargos representa, según sostuvo, una dificultad adicional para empresas que todavía no lograron recuperar los niveles de actividad anteriores.
Uno de los valores que generó mayor cuestionamiento es el cargo que, de acuerdo con lo manifestado por el empresario, llegaría a $120.000 por equipo de áridos. A esto se agregarían otros importes calculados según la cantidad de material transportado. “¿Cómo vamos a pagar 120 mil pesos más por equipo de árido?”, cuestionó Lederhos.
El reclamo fue realizado mientras mostraba los camiones detenidos en el cruce de las rutas 11 y 131, en el acceso a Diamante, una imagen que buscó graficar las dificultades que atraviesan quienes trabajan diariamente en la actividad. El empresario expresó su malestar por una situación que, según describió, se vuelve cada vez más difícil de sostener. Por un lado, la caída de la construcción redujo considerablemente la demanda.
Por otro, cuando comienzan a aparecer nuevas posibilidades comerciales, como la vinculada al abastecimiento de arena para Vaca Muerta, las empresas deben afrontar nuevos costos que pueden reducir el margen de rentabilidad. Para Lederhos, el momento exige acompañamiento a las pymes y medidas que permitan consolidar la recuperación de la actividad. “Estamos cansados. Esto no se puede más”, concluyó.


