Claves
- Este domingo Brasil celebra elecciones generales con voto electrónico directo.
- En caso de que ninguna fórmula supere el 50% de los votos válidos, los dos candidatos más votados competirán en una segunda vuelta programada para el 25 de octubre.
- Los comicios se llevan a cabo mediante el sistema de registro electrónico directo del voto (DRE), que incluye pantalla táctil e identificación biométrica.
Este domingo Brasil celebra elecciones generales con voto electrónico directo. Hay polarización entre Luiz Inácio Lula da Silva (PT) y Flávio Bolsonaro (PL) Este domingo 4 de octubre de 2026, Brasil celebra elecciones generales para elegir presidente, vicepresidente, la totalidad de la Cámara de Diputados (513 bancas), dos tercios del Senado (54 de 81 escaños), 27 gobernadores y más de mil legisladores provinciales.
En caso de que ninguna fórmula supere el 50% de los votos válidos, los dos candidatos más votados competirán en una segunda vuelta programada para el 25 de octubre. Los comicios se llevan a cabo mediante el sistema de registro electrónico directo del voto (DRE), que incluye pantalla táctil e identificación biométrica. Aunque compiten un total de 13 candidaturas presidenciales, las encuestas marcan un escenario fuertemente polarizado entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
La recta final de la campaña estuvo cruzada por el escándalo del Banco Master, caso vinculado al banquero Daniel Vorcaro que salpicó políticamente a ambos sectores y generó cuestionamientos en la opinión pública. Las plataformas electorales presentan visiones antagónicas en materia de economía, seguridad, empleo y tecnología.
La contienda electoral expone también enfoques divergentes en política exterior y relaciones bilaterales: El uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) se consolidó como uno de los factores centrales de desinformación en la campaña. A través de deepfakes y contenidos sintéticos, se difundieron imágenes y audios falsos para simular respaldos políticos, como piezas manipuladas que mostraban a Donald Trump apoyando la candidatura de Flávio Bolsonaro.
Frente a este panorama, el Tribunal Superior Electoral (TSE) fijó regulaciones para la propaganda política y suscribió compromisos con plataformas digitales para mitigar riesgos durante la jornada electoral.


