Claves
- Otras, alguien se encarga de que lleguen hasta él.
- Esta vez no apareció un expediente, ni un papel olvidado en algún pasillo.
- La firma Grillo Pobre y habla de familia, independencia judicial, ética pública, congresos, presentes, ausentes y algunas cartas que, según su autor, ya estarían echadas en Entre Ríos.
El Cartonero suele encontrar cosas. Algunas están tiradas. Otras, alguien se encarga de que lleguen hasta él. Esta vez no apareció un expediente, ni un papel olvidado en algún pasillo. Llegó una carta. La firma Grillo Pobre y habla de familia, independencia judicial, ética pública, congresos, presentes, ausentes y algunas cartas que, según su autor, ya estarían echadas en Entre Ríos. El Cartonero la leyó. Después la volvió a leer.
Y como entendió que no había sido escrita para quedarse en su bolsillo, decidió compartirla. A continuación, la carta de Grillo Pobre: La "familia" judicial y el congreso anticorrupción: cartas echadas en Entre Ríos. La ONG Entre Ríos sin Corrupción impulsa la bandera de una provincia libre de este flagelo y, la semana pasada, organizó un congreso anticorrupción bajo el irónico lema "Independencia judicial y ética pública".
El dato no es menor si se recuerda quién está detrás del armado de esta ON es el mismísimo Sebastián Orlando Bertozzi, pareja de Cecilia Goyeneche, quien en su momento fue destituida por mal desempeño como fiscal.
Aun así, el Ministerio Público Fiscal (MPF), a cargo del procurador general Jorge Amílcar Luciano García, declaró de Interés Institucional el "IV Congreso Argentino Anticorrupción" mediante la resolución 112/2026 del MPF, bajo el argumento de que resulta «indispensable para garantizar la optimalidad investigativa y la eficacia de la acción pública».
Más allá de que la Real Academia Española no registra la palabra "optimalidad" —habría sido más riguroso hablar de "optimización"—, pasemos por alto las minucias lexicográficas. El primer dato político relevante es que ni el Superior Tribunal de Justicia (STJ) ni la Asociación de Magistrados emitieron comunicado alguno. En los pasillos de tribunales el malestar fue evidente: el encuentro, revestido de un falso carácter académico, contó prácticamente con la asistencia exclusiva de los minions del MPF.
Como muestra bastaba un botón, resulta que uno de los moderadores fue nada menos que el fiscal de Concordia, José Arias, un enjundioso defensor de Goyeneche que no escatimó en injurias contra el propio STJ. En el plano político, las asistencias no pasaron desapercibidas como las ausencias. Allí estuvieron Néstor Roncaglia, Mauro Vazón y Esteban Vitor, los alfiles de Cecilia y Jorge en el gobierno.
Incluso, según trascendió, la propia Goyeneche habría deslizado a su círculo íntimo que, si Rubén Pagliotto denuncia penalmente a Rogelio Frigerio en el marco de la causa Teknofood, el expediente se archivará en menos de 48 horas. Digamos que continúa construyendo confianza y tejiendo aquel pacto de impunidad que en su momento se le vendió a Urribarri y a Bordet, pacto sujeto a la cláusula de deflexión judicial.
Para alimentar las charlas de pasillo, Roncaglia se encargó de tildar de "desprolijos" a dos colegas de la gestión que decidieron no asistir al evento, un recordatorio fiel de las peores épocas de los operadores de Urribarri descalificando a quienes no se alineaban como el mismísimo Beto Bhal. Lo más grave, sin embargo, fue escuchar a referentes políticos y judiciales esmerilar la imagen de los señores vocales del STJ, a quienes calificaron despectivamente como "los llorones" seguido de carcajadas.
Nadie habla de las contrataciones sospechosas amparadas en el Decreto 819/25, de las compras directas o de las licitaciones amañadas por el abogado de perfil bajo, el rubio Alejandro González. Los desprolijos, al parecer, son siempre los otros. Tampoco mencionaron que a Cecilia la destituyeron por mal desempeño en sus funciones, por desviar la investigación y por mentir en una audiencia pública anta la Vocal Carolina Castagno.
No obstante, en los medios se instaló el relato de que padeció un jury simplemente por investigar a Urribarri, cuando todos sabemos que la realidad fue otra muy distinta. Mientras tanto, el nuevo Jury debe resolver si abre o no el procedimiento —ya no por cuestiones de caducidad, sino para evaluar si existen elementos genuinos que justifiquen un nuevo enjuiciamiento—.
Aunque las operaciones están a la orden del día y todo indicaría que los Vocales en representación del STJ, María Andrea Morales, María Fernanda Miotti y Mariano Andrés Ludueño fallarían a favor de la Mentirosa al igual, que el abogado Fabián Gustavo Germanier, por el Colegio de la Abogacía de Entre Ríos (CAER), el resto se abstendría o adheriría y, por lo tanto, cerrado el acuerdo, se desestima la denuncia, esto dejaría el camino libre para que Goyeneche reemplace al Procurador.
Si García ya demostró ser poderoso, el regreso de Cecilia la convertirá en una figura omnipotente, máxime cuando también tiene abrochado el concurso para vocal de la Cámara de Casación Penal de Paraná y los codiciados puestos de la fiscalía anticorrupción, que llamativamente, ninguno de la política de la profesión se ha presentado. En definitiva, todo se reduce a una discusión de la "familia" judicial, sin política y de espaldas a la sociedad. Las cartas están echadas; quien tenga oídos para oír, que oiga.


