La defensa de la Universidad Pública como espacio social indiscutible para las mayorías del pueblo argentino y de Abya yala, adquiere en estos tiempos oscuros, una escala de resistencia y creatividad no solo para la comunidad universitaria, sino también para las juventudes de nuestra tierra toda. Han transcurrido 108 años de la histórica Reforma Universitaria.
La revolución universitaria que impactó de manera casi mágica en toda la historia de América Latina, se sostiene en los principios de autonomía, cogobierno, gratuidad, ingreso irrestricto, libertad de cátedra, extensión universitaria.
En 1916, bajo la presidencia de Hipólito Irigoyen, las ideas revolucionarias comenzaron a regarse en las universidades y los estudiantes de Córdoba gestaron un movimiento social inapelable, terminando en 1918 con la conducción autoritaria de su Universidad, transformando radicalmente la educación superior para celebrar su democratización y abrazar desde el corazón de los diálogos de saberes a las juventudes de Sudamérica que desearan ratificar la plena vigencia del Preámbulo Constitucional y estudiar en la tierra de la generosidad educativa.
El "Manifiesto Liminar a los Hombres Libres de Sudamérica"*, es un documento que frente a los sucesos legislativos y la actitud violatoria de todo el sistema legal nacional, como la división de poderes de la República por parte de Javier Milei y sus cómplices, adquiere una luminosidad esperanzadora que se expresó abrazada a la presencia y resistencia no violenta en las plazas del País el jueves 15 de Octubre.
La brutal violencia de la represión oficial, como de las tácticas de infiltración para más y más violencia, las juventudes, docentes y movimientos más que diversos de nuestra sociedad, la rechazan entonando mil canciones y poemas de sus tierras y seres amorosos desde la creatividad revolucionaria-reformista y una bandera argentina levantada frente al agua misterio de la Pachamama, que más allá de la fuerza arrogante de sus represores, acariciaba su cuerpo de artista intransigente y valiente frente a la enfermedad demencial del poder autoritario.
Observamos atentamente y denunciamos a los Diputados No del pueblo, sino de feudales jerarcas, una especie de " tipo humano " que como gobernadores, se apropiaron de las identidades de la Unión Cívica Radical, incluso de Provincias gobernadas por autodenominados Justicialistas o Peronistas, manifestándose con su ausencia en el recinto de la cámara baja, en apoyo al oficialismo para silenciar el Congreso de la Nación y destruir la palabra y la significación relevante de la política como servicio y mandato popular.
Cómplices del Régimen, partes activas del mayor incumplimiento de la ley desde el propio parlamento, no respetar decisiones judiciales y negar los principios de la Reforma Universitaria y sus leyes de financiación, razones vitales y más que honorables para un Estado soberano con su Educación Pública Superior que durante décadas fue de excelencia, no es de las esencias de las ideologías reformistas, peronista y radical.
Asistimos al mega comercio de mercaderes transitorios del poder, jugadores del casino de la timba más degradante de la política conocida desde la recuperación de la democracia.
Y entonces, finalizar esta ideológica reflexión, con un poema de la escritora mendocina Nora Bruccoleri, que precisamente nos carga de vibraciones de Pachamama y rebeldía:
"Con los libros levantados
en las calles que hablan
leales a la pasión
de multitudes fieles
a sus principios
marcha la esperanza
a darle residencia
a nobles acciones
de histórica presencia
que escucha ecos
de montañas y mareas
insobornables
en ese canto que viene
desde lo gratuito
que no traiciona
y es valeroso grito
cuando las letras
de sus pasos encaminan
convencidos legados
y despejadas conciencias
en la verdad donde izar
banderas sin dudas
para golpear lo brutal
que quiere callar
lo que siempre
está de parto
y no se arrodilla
porque es entero derecho
que nos hizo
ser quienes somos
sin precio ni falsías
por ello salimos
como el sol
cuando empieza
otro día
a defender la huella
que como país
nos da nombre y apellido
para subirnos
cuando queramos
y como se nos antoje
la virtuosa gana
a pisar y mirar
de frente a la cara
al futuro de raíz
para encender
ese fuego
que no pide permiso
a quienes creen
sentirse dueños
de la razón
ese latido unísono
que nos despierta
como pueblo.
Nora Bruccoleri
Abril 2024".
Luego de que el Gobierno acudiera al Tribunal del Mar para frenar la explotación petrolera en las islas, el vínculo diplomático quedó muy dañado.



