Claves
- Un puente de hierro, un arroyo escondido entre los yuyos, un monolito que apenas se alcanza a ver desde la ruta.
- Sin embargo, debajo de ese paisaje silencioso permanece una de las tragedias más grandes y menos conocidas de la historia entrerriana: la ocurrida el 25 de abril de 1914 en el Arroyo Sandoval.
- Aquel día, en medio de unas gigantescas maniobras militares que movilizaron a unos 15.000 hombres por Entre Ríos, una columna de soldados encontró el arroyo desbordado y sin posibilidades de ser atravesado.
Hay lugares que parecen no guardar nada. Un puente de hierro, un arroyo escondido entre los yuyos, un monolito que apenas se alcanza a ver desde la ruta. Sin embargo, debajo de ese paisaje silencioso permanece una de las tragedias más grandes y menos conocidas de la historia entrerriana: la ocurrida el 25 de abril de 1914 en el Arroyo Sandoval.
Aquel día, en medio de unas gigantescas maniobras militares que movilizaron a unos 15.000 hombres por Entre Ríos, una columna de soldados encontró el arroyo desbordado y sin posibilidades de ser atravesado. La decisión de utilizar el puente ferroviario para continuar la marcha terminó en desastre. Era de noche, llovía, los rieles estaban mojados y un tren que circulaba hacia Concordia no pudo detenerse a tiempo.
Los soldados intentaron salvarse como pudieron: algunos se arrojaron al agua con sus mochilas y armamento; otros buscaron refugio entre los durmientes. El saldo oficial fue de seis muertos. Pero desde aquellas primeras horas comenzaron a circular cifras mucho mayores, que nunca pudieron ser comprobadas definitivamente. La tragedia quedó atrapada durante décadas entre el silencio, la falta de registros y las distintas versiones sobre lo ocurrido.
También quedaron preguntas sin respuesta: por qué se tomó aquella decisión, por qué no se utilizaron los medios disponibles para advertir al ferrocarril, qué sucedió realmente con el capitán al mando y cuántas personas murieron aquella tarde. Investigadores e historiadores sostienen que el episodio fue minimizado y que pudo haber existido un intento de ocultar las responsabilidades derivadas de una decisión militar que terminó costando vidas.
“Memoria Frágil” (Canal 9, Litoral), vuelve sobre el Sandoval para recuperar esas preguntas y devolverle visibilidad a una historia que durante demasiado tiempo permaneció fuera de los relatos más conocidos de Entre Ríos. Porque recordar también significa revisar aquello que quedó incompleto, escuchar las voces que conservaron el relato y volver a mirar los lugares donde la historia todavía permanece, aunque casi nadie la vea.
El puente del Arroyo Sandoval Hay un puente de hierro sobre un arroyo, a un costado de la Ruta 18, pasando Jubileo, antes de llegar a Villa Clara. Debajo, escondido entre los yuyos, un monolito. Cuatro placas y un mástil que ya no está. Nadie lo ve desde el camino. Y sin embargo ahí, un 25 de abril de 1914, cerca de las seis de la tarde, ocurrió una de las tragedias más grandes y menos contadas de la historia entrerriana.
Faltaban tres meses para que estallara la Primera Guerra Mundial, pero Europa ya estaba “armada hasta los dientes” y la Argentina no quería que la guerra la tomara por sorpresa. El Ejército se había profesionalizado a la prusiana, compraba armamento alemán y recibía oficiales alemanes como instructores. Y tenía una hipótesis de conflicto: Brasil. En esa hipótesis, Entre Ríos era el tapón, la región donde había que frenar al invasor.
Un territorio que, por esa misma teoría, se mantuvo durante más de un siglo sin un solo puente hacia el resto del país. Por eso las maniobras más grandes hechas hasta entonces en la Argentina se hicieron acá. Unos 15.000 hombres, divididos en dos ejércitos: “los Azules”, que eran la Argentina, y “los Colorados”, que hacían de Brasil y bajaban desde el Norte, desde Concordia, mientras tres columnas subían desde Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Paraná para cerrarles el paso a la altura de Villaguay.
Artillería, caballería, infantería, ingenieros. Hasta cuatro aviones, dos por bando. La Marina de apoyo. No era un ejercicio: era un ensayo de guerra. Rodolfo Leyes, doctor en Historia “Tal vez dar un contexto histórico en el cual se producen estos hechos, también porque nos sirve para ser una salvedad. La tragedia del Arroyo Sandoval se produce el 25 de abril de 1914.
Como en el año 1914 se presta la confusión de pensar que tiene que ver directamente con la Primera Guerra Mundial… La Primera Guerra Mundial en realidad es julio-agosto de ese año. Esto es la antesala. Pero, tiene un guiño que sí tenemos que considerar de cara a la Primera Guerra Mundial, que es el Estado general en el cual estaban metidos la mayoría de los países, que había un proceso de carrera armamentística donde muchos países estaban pensando que la guerra se iba a venir.
Citando a un autor, Eric Hobsbawm, dice que la Primera Guerra Mundial era la guerra que todos esperaban, pero que cuando llegó los tomó por sorpresa. Bueno, en alguna medida el Ejército argentino no quería que los tome por sorpresa. Entonces, lanzaron lo que iban a hacer: hasta ese momento los ejercicios militares, los ejercicios de guerra, de una situación de guerra más grande de la historia argentina hasta ese momento”.
Oscar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval” “Se eligió Entre Ríos por las condiciones geográficas, por el clima benigno y bueno… este clima le jugó una mala pasada porque llovió espantosamente durante un mes, una cosa así. Todo abril … ya había empezado en marzo y bueno… todo Entre Ríos rebalsaba agua.
La geografía nuestra se presta por la cantidad de cuchillas, entonces hay muchos riachos, arroyos, demás, que cuando llueve todo el día, todos los días, no da abasto, o sea que los puentes estaban tapados, incluso los ferroviarios. Y en la movilización para hacer las maniobras tenía que haber un enfrentamiento de “dos ejércitos”: uno que era atacante, que venía del Norte, que había hecho campamento en Concordia y otro defensivo con base en Villaguay.
Eso motivó la movilización de unos 15.000 soldados prácticamente salvo los Regimientos de Salta, Jujuy, si es que había en Jujuy, creo que no… los demás, todo fue movilizado. Querían probar cómo funcionaba la artillería, la infantería, la caballería y la parte de ingenieros… bueno… los ingenieros tuvieron trabajo a destajo, una cosa de locos. Para darte una idea, el puente sobre el Gualeguay se lo llevó la correntada en medio de las maniobras”.
José Ballatore, historiador, nieto de un sobreviviente “Con respecto a la tragedia del Sandoval que sucedió allá por el año 1914. precisamente un 25 de abril en horarios de la tarde… en esa tragedia participaba, estaba mi abuelo, el papá de mi papá. Él fue… era… estaba en las maniobras del Regimiento, era uno de los integrante de uno de los pelotones o el batallón se dividía en varios tramos, ¿no? Y bueno, en uno pertenecía él.
Mi abuelo, lo que yo relato y cuento me lo contó mi papá, porque mi abuelo nunca nos contó nada. Antiguamente las personas a veces mayores eran muy cerradas, no contaban sus cosas, sus vivencias. Bueno, mi papá siempre nos relató que el abuelo iba al cargo de un pelotón como baquiano de la zona, porque como conocía bastante la zona, él sabía por dónde se podía pasar.
Se recuerda que había grandes inundaciones, lluvias muy persistentes y ese día aproximadamente a las 6 de la tarde el Regimiento que estaba de maniobras en la zona de Jubileo tenía que pasar… no sé, entre Jubileo y Santa Clara estaban de maniobras, tenían que pasar por el arroyo para venir a Villaguay. Ahí se encuentran con que el arroyo estaba crecido, entonces una parte del Regimiento decide pasar por las vías del tren.
Hete aquí que no vieron que venía el tren por la intensa lluvia que había y además ya era de noche. Dicen que reinaba la oscuridad, entonces se encuentran con esto y sucede esta tragedia, ¿no? La cual muchos se tiran, se ahogan por el hecho del peso de sus mochilas y de los fusiles. Y otros son alcanzados por el tren”. Gastón Buet, profesor e historiador “La tragedia del Arroyo Sandoval fue una cuestión militar.
En la historia quedó minimizada justamente porque fue de alguna manera una vergüenza para el Ejército de la época. Se enmarca dentro de lo que llamamos la teoría de conflicto. A partir de fines del Siglo XIX9, 1880 hasta 1983, prácticamente, cuando vuelve la democracia con Alfonsín, que inicia lo que después va a ser el Mercosur, Entre Ríos estuvo enmarcada en lo que era la teoría de conflicto. En ese sentido, el conflicto era -en teoría- con Brasil.
Y Entre Ríos quedaba como una especie de tapón territorial para evitar que la Infantería Mecánica o los tanques de guerra brasileros pudieran ingresar ante una eventual invasión Argentina. En realidad, nunca existió un peligro real de esto. Pero, sí perjudicó mucho a Entre Ríos. Porque durante más de 100 años, con esa argumentación de la teoría del conflicto, Entre Ríos quedó prácticamente aislada económica y socialmente.
No podíamos tener puentes que comunicaran con países vecinos, ni siquiera con países con provincias interiores. Y, económicamente, eso retrasó mucho el proceso de desarrollo vial y demás”. Pero, desde marzo no paraba de llover. Abril entero bajo agua. Los arroyos desbordados, los puentes tapados, el puente sobre el Gualeguay arrastrado por la correntada en plena maniobra. Los soldados dormían entre el barro, sin comida caliente, sin dónde calentar nada.
Y muchos de ellos ni siquiera tenían que estar ahí: eran conscriptos que debían haber sido licenciados en marzo y que el Ejército retuvo para completar el ensayo. Se discutió suspender. El mando respondió que la guerra no elige el clima. Al final, los dos ejércitos ni llegaron a verse.
Y cinco días antes de que terminaran oficialmente las maniobras, cuando las tropas ya emprendían el regreso, una columna de infantería -entre 150 y 200 hombres, una compañía completa de un Regimiento y parte de otro- marchaba desde Jubileo hacia Villaguay y se topó con el arroyo Sandoval, crecido, imposible de vadear. Ángel Gómez, excoordinador de Cultura de Villa Clara “A finales del 2017 se pone en contacto conmigo el señor Oscar Blanc que es de la ciudad de Gualeguaychú.
Vive en la ciudad de Gualeguaychú, pero nació y se crió en Colonia San Jorge, muy cerca de la localidad de Villa Clara. Me comenta que había escrito un libro sobre la historia de la tragedia de Sandoval, historia que más o menos uno conocía por ser del lugar, por ser de la zona. Así que, se lo comento a la Presidente Municipal Silvina Domé. Ella me autoriza a mí -aclaro que estaba al frente del área de Cultura, Prensa y Ceremonial de la Municipalidad- ...
me autoriza a que me ponga a trabajar con Óscar Blanc en la idea de reivindicar el lugar, de ponerlo en valor. Así que, con el apoyo de Obras Públicas de la municipalidad nos pusimos a trabajar en el lugar. Realmente no se veía el monolito, estaba totalmente abandonado. Así que nos pusimos a trabajar en el lugar. Lo recuperamos. Se parquizó el lugar a tal punto que por ejemplo se podía bajar inclusive en un vehículo hasta el monolito.
En el 2018, el 25 de abril, al cumplirse 104 años de aquella tragedia; con el respaldo del Gobierno de la Provincia a través de Educación y Cultura que lo reconocieron a nivel provincia, logramos llevar adelante la puesta en valor”.
Oscar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval” “Yo nací en el ´47, o sea que hacía 30 y pico de años nada más que había ocurrido la desgracia y la gente, bueno, los lugareños comentaban que los soldados en la desesperación, algunos se tiraban al agua, que se lo llevó con todo el equipaje, mochila, armamento. Otros se agarraban de las vías y, por supuesto, que le cortaba las manos el tren. Algunos quisieron tirarse entre los durmientes y se les atracaba la mochila.
Una cosa que fue, bueno, yo después hablaba de la cantidad de muertos… que la gente decía que eran muchos… muchos… muchos más que los que reconoció el Ejército, que eran cinco soldados y un oficial. Andando el tiempo, yo cuando me radico en Gualeguaychú estudio historia y siempre tenía en mente tratar de buscar. En principio, yo quería saber cuántos eran los muertos reales y declarados. Bueno, y me propuse eso. Lo hice cuando me jubilé en el año 2007, y yo me jubilé como docente.
Y me pongo a investigar con los pocos recursos y con la poca información que se podía conseguir. Y tristemente llegué a la misma conclusión de lo que decía...
