Claves
- Años atrás, César Mondragón, fue víctima de abuso y salvó la vida de un compañero en un motín en el penal de Victoria.
- En diálogo con RADIO LA VOZ, dio su apreciación sobre la detención de Urribarri en el penal de Gualeguaychú.
- Tuve la posibilidad de conocer ministros como Carbó, Fermín Garay; después vinieron los Gobiernos de Urribarri y Bordet”.
Años atrás, César Mondragón, fue víctima de abuso y salvó la vida de un compañero en un motín en el penal de Victoria. En diálogo con RADIO LA VOZ, dio su apreciación sobre la detención de Urribarri en el penal de Gualeguaychú. “Todo lo que ocurrió en el motín de Victoria en el 99 lo tengo totalmente asumido, no tengo problema de decirlo; pero ese hecho me llevó a tener trastornos severos de estrés postraumático, lo vivo a diario ya hace 27 años.
Tuve la posibilidad de conocer ministros como Carbó, Fermín Garay; después vinieron los Gobiernos de Urribarri y Bordet”. “Tuve una larga lucha por lo que a mí me había ocurrido y pelear por justicia, por mis derechos. Esto me costó muchísimo. Me las aguanto porque ya estuve en el infierno, y ninguno de estos sucios, mugrientos, corruptos, serviles, obsecuentes de las instituciones no los banco.
Fui víctima de un hecho producto de la corrupción que hasta el día de hoy sigue enquistada en las instituciones”, afirmó Mondragón. “Me cansé de pedir. No me humillo más. Los internos estaban en la de ellos, por eso los perdoné. Todo lo que yo sufrí me transformó en esto, en que cualquier hecho injusto me saque de las casillas. Me han llamado loco, resentido, ¿por qué?, si lo que digo es verdad y justo. Acá tenemos leyes que respetar, jueces que tienen que cumplir con su trabajo”.
“A mí no me han dado lo que me pertenece, entonces no podemos hablar de justicia”, remarcó Mondragón. “El interno Urribarri en su momento era amo y señor de esta provincia. Un gobernante tiene que servir al pueblo y no que ellos se sirvan del pueblo”, dijo Mondragón. “Me revienta en la cabeza cuando vi el pedido del subdirector general del traslado de estos delincuentes, dicho por la justicia, porque están condenados.
Sacarlo a Urribarri y sus dos secuaces de la Unidad Penal 1 de Paraná fue sacarlos de foco, del radar del periodismo, de la gente; los traen a la granja penal de Gualeguaychú, totalmente alejada de la ciudad, donde hay una cantidad enorme de edificios donde pueden pasar un montón de cosas que no se pueden ver a pesar de que haya cámaras”. “Cierta parte del periodismo está haciendo campaña para que el interno Urribarri se vaya con domiciliaria.
Escuché a un funcionario penitenciario que decía hay que ser sinceros y realistas, estamos hablando de un exgobernador; ¿y?, era un funcionario público como lo fui yo también y nadie me puede decir nada, ni siquiera el actual Ministro de Seguridad vivió lo que yo viví, no tiene la experiencia que yo tuve, mucho menos los oficiales del Servicio Penitenciario. Nadie me la puede contar porque sé cómo se manejan”, manifestó. “Todo se está dando para que este tipo termine con una domiciliaria”, enfatizó Mondragón.
“¿Por qué vamos a beneficiar a un delincuente con tantos tratos? Con respecto al lugar de alojamiento, hay distintas medidas en relación a este interno”. En relación a quienes lo sometieron a vejaciones en el penal de Victoria, remarcó: “Los prefiero toda la vida a ellos y no a un tipo que con el voto de la gente se enriqueció y dio lugar a sus funcionarios a que se enriquecieran, como así también a las instituciones”.
“Me cansé de escribirle al maricón de Mauro Urribarri, a Bahl, que ojalá hagan justicia y si es real lo que dicen con respecto a los contratos y si es culpable vaya adentro. Pasé por todos los Ministerios de todos los Gobernadores y así me trataron, por eso nadie tiene el derecho de decirme nada, menos de querer callarme”. Mondragón que pidió al Gobernador “que le diga al Ministro de Seguridad que protejan mi vida, no vaya a ser cosa que un día de estos cuando vaya en bicicleta me atropelle un camión o un auto”.
Reiteró que con el traslado de Urribarri al penal de Gualeguaychú “sacaron el tema de foco”. “Un medio ponía en tela de juicio la integridad física del interno Urribarri, lo leí en Análisis, poniendo en tela de juicio la seguridad. En el pabellón para mayores de 60, ¿qué le van a hacer los internos?, ¿le van a pedir plata? Me pareció una campaña para que lo saquen de acá al interno Urribarri y le den la domiciliaria”. “Urribarri es un interno común, basta que fue un exgobernador de dos mandatos.
Como siempre se creyeron intocables no está estipulado en la ley que por haber sido Gobernador, Presidente o Ministro iban a ir algún día a la cárcel”. A Urribarri no se le debería dar la domiciliaria, afirmó Mondragón, “porque la Ley 24.660 es re clarita en su artículo 32. Tenés funcionarios de primera, segunda y cuarta. Yo aprendí en estos 27 años que vos para pelear con tu enemigo, entre comillas, primero tenés que conocerlo, pero también tenés que prepararte.
Cuando hace referencia a la prisión domiciliaria habla de enfermedades incurables en período terminal, de internos con discapacidades que la permanencia en una cárcel represente un trato inhumano, mayores de 70 y mujeres embarazadas”. Remarcó Mondragón: “Están haciendo una campaña que no está sustentada para que puedan darle una domiciliaria al interno Urribarri”.
