Claves
- Esta normativa contempla el pago de solo la mitad de la indemnización correspondiente, aludiendo a causas de fuerza mayor o falta de trabajo no imputables al empleador.
- Este planteamiento fue rotundamente rechazado por los representantes gremiales.
- Desde el sector de los trabajadores sostienen que la crisis no es generalizada dentro del sector avícola, sino que se trata de una situación particular de GTA S.A.
Los gremios STIA y Molineros rechazaron el pago de indemnizaciones al 50% y exigieron que los directivos de la firma respondan con sus bienes personales ante la parálisis de la planta En el marco del grave conflicto laboral que atraviesa la planta de la firma Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay, representantes de la empresa y los sindicatos de Molineros y de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (S.T.I.A.) mantuvieron una audiencia clave en Paraná.
El encuentro se dio el jueves tras la apertura del periodo de conciliación obligatoria dispuesto por la Secretaría de Trabajo, una medida técnica orientada a retrotraer la situación al estado previo a los despidos masivos y a obligar a ambas partes a negociar bajo un marco legal regulado.
Tensión en Concepción del Uruguay: primera audiencia por el conflicto laboral en granja Tres Arroyos Uno de los puntos de mayor fricción en la mesa de diálogo radica en la intención de la empresa de aplicar el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo. Esta normativa contempla el pago de solo la mitad de la indemnización correspondiente, aludiendo a causas de fuerza mayor o falta de trabajo no imputables al empleador. Este planteamiento fue rotundamente rechazado por los representantes gremiales.
Desde el sector de los trabajadores sostienen que la crisis no es generalizada dentro del sector avícola, sino que se trata de una situación particular de GTA S.A. derivada de decisiones empresariales desafortunadas, cuyas consecuencias económicas no deben ser trasladadas a los empleados. Los sindicatos hicieron especial hincapié en la urgente necesidad de reactivar la planta y reincorporar las fuerzas productivas.
Manifestaron además su extrema preocupación por la situación del personal que continúa formalmente vinculado a la empresa, pero que actualmente se encuentra sin tareas asignadas, sin percibir salarios y sin certezas sobre su futuro laboral. El sector gremial advierte que las dilaciones temporales atentan contra las expectativas de un pronto reinicio, señalando que la empresa no está colaborando plenamente en la reactivación. Por su parte, la representación de GTA S.A.
adujo que se encuentran evaluando alternativas y manteniendo conversaciones con acreedores y potenciales inversores. Sin embargo, la compañía no ha presentado aún un plan específico para normalizar el funcionamiento de sus plantas. .


