Claves
- Soledad Nivoli es hija de Mario, hombre que se encontraba desaparecido desde el 14 de febrero de 1977 y de quien hace poco tiempo el Equipo Argentino de Antropología Forense pudo identificar sus restos.
- En comunicación con RADIO LA VOZ, informó sobre la muestra fotográfica que tendrá lugar este viernes en Paraná y el sábado en Concordia en homenaje a su padre.
- “Es una muestra que hicimos junto a un fotógrafo rosarino, Gustavo D´Assoro, hace 20 años.
Soledad Nivoli es hija de Mario, hombre que se encontraba desaparecido desde el 14 de febrero de 1977 y de quien hace poco tiempo el Equipo Argentino de Antropología Forense pudo identificar sus restos. En comunicación con RADIO LA VOZ, informó sobre la muestra fotográfica que tendrá lugar este viernes en Paraná y el sábado en Concordia en homenaje a su padre. “Es una muestra que hicimos junto a un fotógrafo rosarino, Gustavo D´Assoro, hace 20 años.
Inauguramos la muestra en la Facultad de Psicología de Rosario, en ese momento tenía una significación que era bastante singular, tenía que ver con un duelo que yo no terminaba de realizar por mi papá. Tenía que ver con la búsqueda de sus restos”, relató Nivoli.
“Este año, con la identificación en esa fosa removida que fue encontrada en La Loma del Torito, en La Perla, en Córdoba, eso significó un antes y un después, un cambio en toda nuestra familia, en todo nuestro colectivo, pero también en toda nuestra sociedad, poder encontrar eso que persistía en la figura del desaparecido, una figura tan terrible”.
“Los desaparecidos ocupan mucho espacio, porque uno no puede en un punto descansar, estar tranquilo, pensar en sus propias cosas, porque está pendiente una búsqueda que nunca abandonamos”. Soledad resaltó que “la posibilidad de que por lo menos en nuestro caso hayamos cerrado, que lo hayamos encontrado, ya significa el alivio de no legar esta búsqueda en las otras generaciones y la posibilidad de homenajear, celebrar, despedir como corresponde a una persona que deja este plano.
La muestra por eso toma otra significación ahora”. Mario Nivoli fue secuestrado en 1977 frente a su familia. “Yo era muy chiquitita, tenía cuatro meses y mi hermano dos años, estaban también mis abuelos maternos que estaban de visita en Córdoba. Ellos fueron los que después nos criaron en Santa Fe junto a mi mamá. Fue un momento que marcó muchísimo a mi mamá, que tenía en ese momento 26 años. Fue un momento terrible que mi mamá pudo testimoniarlo en la megacausa de La Perla en 2013”.
“Ese fue también un momento de una suerte de cierre para mi mamá; lamentablemente también el comienzo de una enfermedad, demencia degenerativa, de deterioro cognitivo importante que lamentablemente ahora también la tiene con una suerte de memoria fragmentada”. La muestra fotográfica “Cómo Miran Tus Ojos” será presentada hoy en la Escuela Normal de Paraná a las 19 horas. “Esto tuvo que ver con una serie de diapositivas que sacó mi papá en su viaje a Bariloche en 1965.
Él ahí tenía 18 años, estaba en 5º año y se fue a Bariloche de viaje. Le encantaba la fotografía, se trajo 60 diapositivas de ese viaje que yo no había podido ver en mi vida pero que sí estaban en mi casa pero las recuperé recién a mis 28 años, que era el momento en que yo había cumplido la edad que él tenía cuando lo desaparecieron, que para mí era un momento muy complicado, álgido, oscuro”. “Cuando vi las diapositivas me desilusioné porque no lo vi a él, no estaba.
Eran fotos muy bonitas, la de una flor sola que es como el motivo de la muestra, la pregunta que nosotros hicimos fue ¿cómo miran sus ojos? Fuimos a cada lugar de su vida intentando replicar este enfoque de él, esa mirada.
La muestra es el resultado de esa búsqueda de mi papá de encuadre y enfoque del mundo, que de algún modo me permite a mí hace ya 20 años reconstruir un poco su vida pero también ubicar la mía, porque reconstruyo con su mirada la ciudad de Santa Fe, donde volvimos a vivir con mis abuelos ya sin él y la ciudad de Rosario que me alojó”. Soledad relató: “Es todo terrible. Haberlo tenido 49 años desaparecido, es terrible no haber encontrado todo su cuerpo. Encontramos cinco huesitos.
Lo que se encontró en La Perla fueron los restos de una fosa común que removieron con palas mecánicas para que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos no descubriera ahí los crímenes que se estaban cometiendo”. “El Equipo Argentino de Antropología Forense encuentra pequeños huesitos. El talón derecho de mi papá fue el hueso que identificó su presencia allí.
Son los pedacitos de un padre, pero en realidad fue lo que nos permitió confirmar, certificar, y que para la Justicia y nuestra Nación signifique ya no la figura del desaparecido sino del asesinado que ya abre otra causa”. Soledad expresó: “Es complejo hacer ese duelo y no se puede hacer en soledad”.


